Las simulaciones muestran cómo reaccionan los empleados ante mensajes sospechosos. Las pruebas controladas revelan riesgos y áreas de mejora.
Visión sobre el comportamiento
Ve quién hace clic, quién envía datos y quién notifica correos sospechosos: una imagen realista del nivel de riesgo actual.
Aprender sin culpar
Las simulaciones se diseñan para aprender, no para sancionar. La retroalimentación ayuda a reconocer phishing más rápido en la realidad.
Mejora medible
Repitiéndolas periódicamente puede medir la evolución del clic y de la notificación y demostrar mejoras a dirección y auditoría.